Hace tiempo (el 22 de septiembre, de hecho) hicimos una excursión a Róterdam. R. tiene contactos en Red Bull, así que consiguió entradas para un concurso de Breakdance bastante conocido en el mundillo. Era una competición internacional de B-boys.
Éramos cinco, así que fuimos en coche. El plan era ir por la mañana y pasar el día viendo Róterdam antes de ir al evento.
Rotterdam es una ciudad de negocios y es algo 100% visible desde el minuto 1. No tiene nada que ver con Ámsterdam ni con el resto de ciudades holandesas: rascacielos, edificios de diseño y modernos, grandes avenidas, etc. Esto se debe a que tuvo que ser totalmente reconstruida después de la II Guerra Mundial. También tiene un centro más "típico" pero no es su principal atractivo. Lo especial de Róterdam es algo que no llegamos a ver, el puerto Europoort, el más grande de Europa y el segundo más grande del mundo después del de Shanghai.
Después del paseo por la ciudad fuimos al evento. Éste tenía lugar en lo que aparentemente era una fábrica abandonada, pero que en realidad es una sala de eventos de aspecto grunge o underground o como lo quieras llamar de manera moderna. Pasamos como si fuéramos de medios, así que estuvimos en un lugar privilegiado (muahahahahaha). La verdad es que el concurso estuvo bastante bien, aunque ninguno de los que fuimos estábamos muy puestos en el tema, la verdad.
Róterdam me gustó como ciudad, pero sólo para visitarla, no para vivir en ella. Es una ciudad atípica en Europa, ya que no estamos acostumbrados a ciudades tan modernas, yo creo. Y ese es su encanto. Te puede gustar o no.
Love,
María.