Hoy hablaré del sábado pasado, cuando
unos cuantos nos animamos a ir a Haarlem. Nos animamos a ir
principalmente porque no había mucho más que hacer. Había empezado
la semana del Autumn Break, equilicuá, vacaciones, así que los que
no habían vuelto a sus extrañados hogares, se habían ido a ver
Europa. Excepto unos cuantos pringaillos que seguíamos aquí. (¡yuju!)
Bueno, el plan era ir a Den Helder y a
Haarlem el mismo día. Hay una oferta en una droguería holandesa por
la cual puedes comprar una tarjeta para viajar en tren durante todo
el día (sábado o domingo) por 12,99€, así que podíamos
hartarnos de tren.
Habíamos quedado a las 7 a.m. y yo me
dormí de mala manera, así que aproveché que M. y C. iban más
tarde y fuimos directamente a Haarlem. Al llegar caía el Diluvio
Universal vol.II, así que buscamos un lugar típico holandés donde
comer (véase Burguer King, que no encontramos, así que McDonald's).
Tras comer saludablemente, aprovechamos que la lluvia paró un poquillo
para ver un pequeño concierto que había montado en la calle
mientras el resto del grupo se nos unía.
El concierto era parte del Pop Ronde,
una especie de gira en la que varios grupos que están comenzando
tocan en locales de las ciudades holandesas por las que van. Justo el
día anterior había sido en Arnhem, pero no fuimos porque había que
madrugar para ir a Den Helder. (si llego a saber que me voy a quedar
dormida voy anyway, peeero..)
Por fin llegaron todos los demás y
comenzamos nuestra ruta por Haarlem. Es una ciudad bastante pequeña
que vimos en un rato. Catedral, plaza con mercado de sábado
incorporado, canales y, sorpresón.. ¡molino! Toda una novedad a estas alturas, vamos.
Bueno, fuimos al molino (de camino me
pegué un guantazo. Intentando evitar caerme al canal, me caí a la
carretera... sin comentarios.), pudimos subir tropecientas escaleras
empinadas no, lo siguiente (malas de subir, pero peores de bajar). Y
ver las vistas desde el aparatejo que impulsó la economía holandesa
mientras nos explicaban el funcionamiento y que ahí la gente
celebraba bodas (no quiero imaginar cómo suben las escaleras, pero bien por ellos).
Tras acabar la ruta por la ciudad,
decidimos dividirnos. Unos queríamos volver a Arnhem y otros querían
ir a no sé dónde. Muy bien, no sé cómo acabamos todos en el mismo
tren rumbo a “no sé dónde”. Allí sólo tuvimos que coger otro
más a Ámsterdam (que volvió a pasar por Haarlem, si somos listos), otro a Arnhem y otro a Arnhem Presikhaaf. Total: 3
horas de tren en lugar de 2 por hacer el pardillo.
Muy entretenido. Casi morimos
congelados esperando al último, pero todo bien.
Conclusión: la verdad es que esperaba
más de Harleem. No sé qué asociación mental había hecho, pero
pensaba que iba a ser más especial. Pero está bien, es bastante
bonita.
Estaba pensando en poner información
de las ciudades de las que hable, pero la sacaría de la Wikipedia, y
todos la conocéis ya. Si no, os la presento, Wikipedia, gente que
vive en otro planeta, gente que vive en otro planeta, Wikipedia. Otro día os presento a Youtube.
Love,
María.

Jajaja, podías haberte extendido un poco más en tu aterrizaje. Escribo comentario porque no se como se pone en este blog el "me gusta". Asi que 2 sugerencias: tienes que avisar de alguna manera cuando actualices el blog y di la manera de poner el "me gusta". Sigue escribiendo: Me gusta.
ResponderEliminarFotos del guatanzo!! Sin ellas, esta entrada no vale nadaaaaaaa jajaja. Espero que estés bien, por lo que leo, te dio tiempo a cicatrizar en el tren jajaja.
ResponderEliminar¡Molinos, molinos!
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